El relato de Atvah (II)
Me adentro a las ruinas como paseando por mi ciudad natal. Pasajes rústicos y recovecos antigüos casi grabados en mi memoria.
El olor de la hierba, el ruido de mis pisadas, el viento silbando entre los árboles; todo el panorama me conduce a una vieja entrada donde parece asomarse una especie de monasterio o algún tipo de construcción similar. Me dirijo al interior y observo restos de grabados y bocetos.
Un texto parcialmente borrado atrae mi atención.
El olor de la hierba, el ruido de mis pisadas, el viento silbando entre los árboles; todo el panorama me conduce a una vieja entrada donde parece asomarse una especie de monasterio o algún tipo de construcción similar. Me dirijo al interior y observo restos de grabados y bocetos.
Un texto parcialmente borrado atrae mi atención.
...como quien atraviesa el desierto
buscando sobreponerse al exilio,
un largo peregrinar
buscando aquella tierra de forasteros,
el hogar de los desterrados.
Despojados del pasado,
luchando por un presente,
un ahora y para siempre.
***
...la mía Atvah es tierra edenica,
noble y hermosa.
Reino fuerte, nación amorosa.
Un sueño nuevo
donde ser libre otra vez,
donde enraizar memorias nuevas.
...que la lluvia lave nuestro llanto,
y el viento
borre nuestras pisadas.
Que seas tú nuestra tierra,
qué sea Dios nuestro pastor
y nada nos haga falta.

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