El relato de Atvah (III)
Ella es tan humilde como el sol renunció al palacio y se ocultó, yo vi su grandeza y la seguí me llevo a su lado y renaci. (Atzmus: Ciudad de luz) - Estos grabados datan de hace mucho tiempo. Textos, poemas, canciones. Todos ellos; testimonios de la grandeza de Atvah. Glorias pasadas cuya memoria solo quedo en estas ruinas. Se escucha una voz al interior de la habitación. Una voz de mujer que rompe el silencio en medio de la oscuridad que se encierra entre estos muros. Su nombre es Veryl. Ella es al parecer la última habitante del reino. Fue testigo de la fundación, los inicios, la gloria y la desafortunada caida de Atvah. No hace mención de los detalles; el solo recordar lo ocurrido hace que se quiebre su voz. Hay una gran pena en su relato. Cada palabra, cada frase resuena como un golpe. No alcanzo a ver su rostro; pero puedo imaginar su expresión llena de tristeza y añoranza. Me cuenta que después de que todo el caos termino; se encerró a sí misma en este monas...